INSTALACIONES

ARQUITECTURA DE VANGUARDIA Y UN CAMPUS DEPORTIVO INTEGRADO

CONFORMACIÓN DEL ESPACIO

Sobre un predio de dos hectáreas ubicado en la calle Italia y próximo a la Ruta 27, corredor entre el centro comercial Nordelta y la entrada a los barrios náuticos de Villa Nueva, el Colegio San Isidro se despliega en un terreno de 17.400 mts de los cuales 13.866 mts2 son destinados al Campus Deportivo y 3.534 mts a los 3 niveles del colegio, Inicial, Primaria y Secundaria.

En su interacción con el entorno, el Colegio destaca la horizontalidad visual del terreno para generar un volumen continuo interceptado por las verticales propias de los árboles que lo envuelven. Esta acción busca una relación orgánica con el paisaje fundante, de manera que el mismo edificio pueda fluir con las líneas naturales que lo contienen. En este contexto crece un proyecto de concepción racional que conceptualiza la circulación continua como el camino de transición que realizan los alumnos, dando importancia espacial a los elementos nexo de cada volumen, el sitio donde los alumnos interactúan y socializan.

El patio interno que balconea hacia el jardín es ejemplo de esto. Cómo núcleo nexo, es a la vez otro elemento de transición, desde donde se obtienen visuales del ingreso y la zona de recreación. Estos espacios representan para el alumno el lugar de aparición e intercambio social con la pluralidad de sus compañeros.

Las aulas, por otro lado, se integran como espacio abierto. El contacto con el paisaje es permanente simbolizando el aprendizaje como una constante búsqueda de referencias y parámetros entre el individuo y el mundo que lo rodea.

El complejo funciona totalmente amigable con el medio ambiente, fundamental para la vida educativa en si misma, estrechamente identificada con la ecología, utilizando energías renovables en un edificio autosustentable.

La construcción del colegio es principalmente en estructura de hormigón. La madera como material orgánico se vive en forma de decks y revestimientos siendo su utilización referente de los materiales del delta. Este mismo se hace presente en la volumetría de blanca envolvente. Las curvas y la extensión del volumen superior sobre una base hormigonada sugieren una unidad formal que se suspende sobre el terreno.

PROYECTO AUTOSUSTENTABLE

El colegio San Isidro Delta School se caracteriza por entregar espacios de estudio conectados con la naturaleza y adapta su diseño al medio ambiente.

El edificio se diseñó con sistemas avanzados de eficiencia energética y de reducción de gases invernadero. Su eficiencia está dada a través de sus formas, materiales y sistemas estructurales.

Por dentro y por fuera, el diseño sustentable se integra de maneras muy didácticas para los estudiantes. Las vistas de las salas, se orientan a la vegetación autóctona cercana y el programa se ordena de una manera eficiente.

Este edificio introduce una nueva generación de diseño eficiente a través de un proceso formal de Diseño Integrado.

Fué construido con altos estándares de sustentabilidad, como materiales de bajo impacto y la utilización de la masa térmica como criterio de eficiencia. La reducción en el uso de la energía alcanzará porcentajes importantes, gracias a un diseño pasivo y sistemas de generación de energía eólica y paneles termosolares.

También se utilizaron plantas autóctonas en la parquización del colegio para eliminar el consumo de agua potable en riego, ya que estas especies logran subsistir simplemente con el aporte de agua de lluvia de esta zona.

Con todas estas medidas estamos obteniendo un ahorro energético por sobre un estándar ya eficiente, de alrededor del 20%.

PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS DEL PROYECTO PEDAGÓGICO

D1- Docentes bilingües.
2- Tecnológica educativa, mediante la utilización de Recursos y Herramientas Educativas Digitales para el aula.
3- Campo de Deportes, dentro del mismo predio.
4- Instalaciones ecológicas, utilizando energías renovables, como ejemplo del compromiso medioambiental en el que creemos y ofrecemos.

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